Los medios
BTL, acrónimo de Below The Line, tienen ya como concepto por lo menos una
década de existencia, y aun representan un porcentaje importante en los rubros
presupuestales del Director de Mercadotecnia, pero con gran riesgo de perecer.
Existen
varias teorías sobre el significado de la “Línea”, y pretendo exponer la
propia. Dentro de los planes de mercadotecnia, en la sección que corresponde al
presupuesto, se acostumbraba dividir las actividades en dos bloques: los medios
medibles y masivos, y el resto de las actividades, que solían ser promociones,
personal externo, relaciones públicas, eventos, activaciones, volanteos,
etcétera, es decir, actividades no medibles. Si trazamos una línea entre estos
tipos de actividades encontramos el concepto de Above The Line o ATL y BTL.
Efectivamente,
el concepto tiene un poco más de 10 años pero ha sido confuso hasta la
actualidad, y es aquí donde pretendo completar la ecuación con mi particular
visión del concepto, en tres diferentes avenidas y que tienen que ver con el
consumidor mismo:
Si bien los
medios ATL (radio, TV, cine, exteriores) son medibles, resultan estáticos y
requieren de un consumidor cautivo, ya sea frente a una pantalla o con un radio
encendido, mientras que los medios BTL tienen la virtud de la movilidad, de
acompañar al consumidor en sus actividades diarias. Regalar volantes en un
semáforo es un clásico ejemplo de una actividad BTL, siempre y cuando el lugar
y el consumidor sean congruentes con el producto que forma parte del volanteo,
en caso opuesto estaríamos hablando de otro medio más de ATL. Pero en cambio,
si estamos frente a un anaquel de cereales y una promotora nos ofrece una
degustación de una nueva marca de dicha categoría, el impacto puede ser
inmediato y certero.
Los medios
ATL cumplen funciones muy diferentes a los BTL.
Por lo general los medios ATL
son estratégicos, contribuyen a la construcción de una marca y de su
posicionamiento en la mente de sus consumidores. En cambio, los medios BTL
además de contribuir a lo primero apelan a necesidades tácticas y de corto
plazo. Los medios BTL funcionan muy bien para reducir inventarios de lento
movimiento, para recuperar las ventas de alguna región, o para disminuir el
impacto de algún competidor.
La tercera
versión sobre la funcionalidad de los medios BTL vs. ATL tiene que ver con la
Experiencia de Compra, componente de suma importante en el marketing actual. La
capacidad que tienen los medios ATL para transmitir una experiencia de uso o de
compra al consumidor es limitada, por más que existan recursos creativos
importantes. En cambio, los medios BTL facilitan dicha experiencia en varios
sentidos, porque su naturaleza es ejecucional. Experiencia de compra es el
contacto del producto con cualquiera o con cada uno de los 5 sentidos del
cliente. La posibilidad de probar un alimento, oler una fragancia, sentarse en
un espacio agradable, escuchar una melodía entre otras, será siempre más rico y
enriquecedor con dichos medios.
Con lo
anterior creo que el concepto y diferencias entre los medios ATL y BTL han
quedado claros, y la idea es invitarlos a rescatar la esencia estratégica del
BTL, del importantísimo contacto con el consumidor final, con la importancia de
generar impactos de corto plazo, de opacar a la competencia y de vender, vender
y vender.
Si bien
estamos en la era digital, de los medios medibles y de la búsqueda desenfrenada
del ROI en todo lo que hacemos, es importante defender lo que está debajo de la
línea, vital para la integración de una estrategia de mercadotecnia efectiva e
inteligente.
.jpg)
.jpg)
.jpg)
.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario