28 sept 2013

competencia, ¿buena o mala?


Cuando nosotros somos fuertes, nos conviene que el cliente compare y descubra que nuestro servicio o condiciones son mejores que las de los demás.

Para nadie es un secreto que la competencia a veces es molesta, y si nos quedamos en el análisis simple, ella es quien se lleva nuestros clientes y quien se queda con el dinero que debió ser nuestro.
Pero no todo es negativo con respecto a la competencia. Cuando nosotros somos fuertes, nos conviene que el cliente compare y descubra que nuestro servicio o condiciones son mejores que las de los demás. El problema empieza cuando pasa lo contrario…
¿Es posible aprovecharnos de la competencia?
Sí, y no sólo de la competencia, sino de cualquier persona u organización que se distinga por hacer las cosas bien. Si tenemos la humildad para aprender de los demás, la competencia podrra ayudarnos a encontrar un camino de superación constante.
Las grandes empresas utilizan estrategias como el benchmarking, que es una herramienta útil para hacer comparaciones y que puede ser definida como un proceso sistemático y continuo para evaluar los productos, servicios y procesos de trabajo de la competencia o de empresas que son líderes en el mercado.


Creo que la competencia es buena. Tener competencia directa hará que te espabiles, será gasolina para tu interés de superación, te hará ser prudente, evitará que caigas en ciertos errores, te aportará ideas, crear espíritu de equipo, será un indicador de un nicho de mercado rentable, te enseñará a ser mejor emprendedor, te ayudará a encontrar tu propia identidad, aportará vida al sector y hará que te partas de risa de vez en cuando.



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