Más allá de llevar una relación
amistosa con los clientes, no importando el servicio que ofrezcas, se le debe
educar en términos de tiempos, entregas, peticiones, y pagos.
"El cliente siempre tiene la
razón" es una frase que en la actualidad, y tal vez en el pasado, no debe
aplicar del todo, si es que en realidad queremos ofrecerle un servicio
destacado y que satisfaga las necesidades por las cuales nos contratan.
"La razón" es compartida
y es parte de una relación y acuerdo mutuo de responsabilidades, derechos y
resultados. Cuando un cliente contrata tus servicios, no importando si eres
freelance o una agencia bien establecida, debes lograr un entendimiento pleno
de esa relación laboral que comienza a establecerse.
Para ello, es importante que de
manera previa desarrolles tus reglas en varios aspectos: tiempos de respuesta y
laborales, capacidades técnicas e intelectuales, derechos y responsabilidades
tuyas y las del cliente, términos económicos o de pagos, posibles cargos
extras, entre otros.
Lo anterior, se puede establecer en
un contrato de servicios el cual deberá
estar bien estructurado y entendible para evitar cualquier confusión o futuros
reclamos o conflictos entre ambas partes.
Además, independientemente del
contrato, mantener una conversación previa a que el cliente acepte la propuesta
que le hagas llegar, es importante que en esas reuniones previas se hagan los
comentarios y aclaraciones de cuáles son esas reglas que tu estableces y
entiendas las que el cliente determine. De esta forma, ambas partes sabrán de
inicio si es conveniente o no para dar inicio a una relación de trabajo.
Comunicación ante todo
La relación de prestación de
servicios va más allá de simplemente ganar un proyecto o una cuenta y ofrecer
un servicio por un tiempo determinado; en realidad es un trabajo de
entendimiento humano, técnico y de las necesidades que el cliente tiene día a
día y por los cuales éste debe entregar resultados positivos a sus jefes
inmediatos o superiores.
Por ello, no sólo se debe ver al
cliente como un ingreso más a la cuenta bancaria de la agencia y tu propia
cartera. Los clientes son más que eso. Son humanos que buscan lograr sus
objetivos profesionales y laborales. Necesitan entregar resultados para seguir ofreciendo
un servicio profesional en la empresa donde laboran y para ello en muchas
ocasiones contratan los servicios de terceros para alcanzar esas metas.
Si logras entender y comunicarte
continuamente con tu cliente, podrás llevar la relación laboral a un nivel más
profundo, en donde tu futuro como profesionista y oferente de servicios se va
asegurando sustancialmente.
Es ese cliente quien te podrá
recomendar, hablar bien de ti, apoyar y hasta ofrecer más proyectos, siempre y
cuando dejes de verlo como un cliente más.
Al final, entender y educar al
cliente no es absolutamente malo, sino todo lo contrario, te ayudará a generar
relaciones duraderas y que te permitirán abrir más puertas para un mayor
crecimiento profesional y personal.



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