El sistema capitalista tiene
como principio la libertad económica y por ello crea muchas leyes para lograrla,
pero con el correr del tiempo se vio también
necesidad de imponer limitaciones a la actividad mercantil para proteger los
legítimos derechos del comerciante contra prácticas repudiables como la
falsificación, la divulgación de información para
desprestigiar la competencia,
etc.
La competencia es el modo natural de manifestarse la libertad económica y la
iniciativa del empresario y, en
consecuencia, es la base del sistema capitalista. Libertad y competencia se han
hecho términos sinónimos. El hombre moderno tiene
arraigada en su mente la idea de competencia y la considera un bien adquirido que
debe protegerse, por un lado, contra los procedimientos de competencia
desleal, y de otro, contra los monopolios y los actos restrictivos de la competencia
libre.
Competencia, en general, significa coincidencia o concurrencia en el deseo de conseguir la misma cosa:
el uno aspira alcanzar el mismo que aquel otro y viceversa.
Cuando el objetivo que se persigue
es económico, estamos dentro de la competencia mercantil, la cual puede
definirse como la actuación independiente de varias empresas para conseguir
cada una de ellas en el mercado,
el mayor número de contratos con la misma
clientela, ofreciendo los precios,
las calidades o las condiciones contractuales más favorables. La base de la
libertad es la libertad de actuación económica. Los empresarios han de decidir
libremente respecto del precio, calidad y condiciones de
los productos que ofrecen.. Del
mismo modo los adquirientes han de tener la libertad de elección respecto a
cada uno de los elementos, no cabe competencia libre en el sentido de
competencia ilimitada o anárquica, sin más norma que la voluntad de omnímoda de los
competidores porque la competencia es un fenómeno jurídico aunque los móviles
sean económicos.
La publicidad constituye hoy el instrumento
predilecto de la competencia mercantil. Los competidores se valen de la prensa, la radio,
la televisión,
circulares, avisos en la vía pública, de mil modos y maneras que sean aptos para
atraer la atención
sobre los
productos que Fabrica el industrial o vende el comerciante. Podríamos decir que
casi todos los procedimientos que la lucha por el cliente ha imaginado se han
puesto en práctica a través de la publicidad.
Se define como publicidad desleal "la actividad
publicitaria dirigida a provocar confusión entre bienes y servicios, la
que tiende a producir descrédito de los competidores o de los productos de las
mismas y genéricamente, la que sea contraria a las normas de corrección y
buenos usos mercantiles".
.jpg)

.jpg)

No hay comentarios:
Publicar un comentario